Entre ataduras

Colaboración para Letras & Poesía


Eras como la cubierta de uno de esos vinilos de los ochenta: vistosa y llena de colores, de las que te atraen para que las acaricies sobre el plástico sin darte ni cuenta.
Solo te fijas en el colorido y en lo bien que suena la cara A del disco, para qué te ibas a fijar en la B si la A es tan sexi.
Eso fue lo que me pasó a mí, solo vi una cara de ti.
Solo vi aquello que me quisiste mostrar, y para cuando descubrí el retrato completo: ya se me habían comido los gusanos.
Porque sabes, yo te creía siempre y sin teorías, porque para mí tu palabra bastaba.
Pero no para ti, para ti yo siempre dejaba que desear:
No era lo suficiente cariñosa, ni tampoco bonita.
Me considerabas débil y fácil de controlar.
Te desesperaban mis necesidades, pero no me dejabas volar.
Me atabas bien corto, no fuera que tuviera algo que pensar.
Y aunque te cansaste pronto de mí, nunca me dejaste marchar.
Fue entonces cuando me di cuenta: la cuerda dejó de apretar y yo tuve que admitir que me hiciste desaparecer.

Licencia Creative Commons
Cafés para el alma de Andrea Rodríguez Naveira está sujeto a Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Anuncios

Meigas V

Desfilan juntas y en silencio, enfilando el borde del bosque, cubiertas las caras por las capuchas de la túnica ritual. En un flujo continuo siguen llegando todas las hermanas de la comunidad, ocultas en su vida diaria, liberadas hoy para la celebración de la nueva vida.

Como hermanas de la luna sincronizan sus ciclos, bañan sus muslos en sangre con cada luna invocando a la diosa con cada dolor de vida no fecundada. Hoy vienen libres para acompañar y ayudar en el nacimiento ante la naturaleza, pues ellas quieren parir entre la maleza, libres y enredadas en la tierra que da la vida.

Llegan vacías, se irán rebosantes, con la mirada llena de orgullo, los oídos llenos de salud, el alma atestada de esperanza.


Otros de Meigas…  Meigas Meigas III  Meigas II Meigas IV

Licencia Creative Commons 
Cafés para el alma de Andrea Rodríguez Naveira está sujeto a Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Día de las orquídeas

Hoy es un día para agradecer, de estar agradecid@s a esos seres de claroscuros que nos han regalado el mayor regalo que poseemos y el que tantas veces infravaloramos: esta maravillosa vida, llena de luz y de color, como cantaba Marisol.

Capaces de sobrevivir a cualquier dificultad y de florecer bajo la adversidad, se desgarran de dentro a fuera para traer vida a este mundo y luego se afanan en protegerla y hacerla florecer bajo su cuidado.

No son perfectas, unas son delicadas y amorosas, otras ariscas y reacias, pero todas son madres y lo hacen lo mejor que pueden. Gracias a todas las que decidís ser madres y traernos a este mundo, y a las que habéis decidido no serlo: gracias por enseñarnos que hay otras opciones de vida y que todas sois mujeres.

dav

Licencia Creative Commons
Cafés para el alma de Andrea Rodríguez Naveira está sujeto a Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Princesas

Las princesas de hoy son guerreras, chicas y mujeres que viven en las distopías modernas, otra forma de historias de héroes y villanos, sin pobres damiselas en apuros esperando a ser rescatadas.

La vida real está llena de féminas que son tan valientes como Mulan, Brave o Fiona que se cansaron de esperar y se salvaron a sí mismas, sin esperar la intervención divina de ningún príncipe con capa desteñida.

Ya lo dice la canción, y la historia también, las chicas son guerreras. Solo hace falta dejarlas luchar por ellas mismas, pues ser una princesa de las que esperan es demasiado aburrido.

0000

Licencia Creative Commons
Cafés para el alma de Andrea Rodríguez Naveira está sujeto a Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Meigas III

El viento templado de primavera revuelve sus melenas azabache, que libres de ataduras discurren por sus espaldas. Es el momento perfecto para crear el círculo de la vida alrededor de la hoguera: la noche cerrada se extiende por esta parte del mundo como un manto de terciopelo y seguridad para el resto de los ingenuos mortales que caminan por estas tierras llenas de vida y magia antigua, muy a pesar de los venenos modernos.

Nosotras también nos resentimos con esos venenos diarios, ocultos en el aire y en el agua, pero no esta noche. Con el solsticio de verano ya en mente, cada fin de mes es una nueva fiesta atemperada por el fuego que calienta el cuerpo y el alma. Ocultas en lo más profundo y frondoso de estas viejas tierras celtas, donde el agua corre sin más cauce que el suyo propio y los árboles se arraciman buscando su alimento, nosotras buscamos su cobijo y consuelo.

A pesar de que mañana tengamos que volver a revestirnos con las armaduras propias del tiempo que nos tocó vivir.


Por si te perdiste los anteriores y quieres saber más… Meigas IIMeigas I

 

Licencia Creative Commons
Cafés para el alma de Andrea Rodríguez Naveira está sujeto a Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Apariencias

Ella lucía clara y fría, como una tarde de otoño al final del verano llena de bruma. Ya se le habían agotado las palabras, los hechos y los perdones. Para ese entonces ya blandía cada última palabra cual sibilina estocada, deseando pegar en el centro mismo de su debilidad.

Nadie diría que en su interior las sangrantes punzadas eran las suyas, deshaciendo su corazón por dentro lentamente. Pero no importa, porque ella siempre hace lo más conveniente.

Y no hay lugar para nada más.

Saborea la infelicidad

No sabía que pasaría con su vida. Todo estaba ya fuera de control, como si fuera la protagonista de una zafia película de sábado noche que era ahora su vida, esa que se había convertido en un desierto baladí sin su consentimiento.

Les ha perdido y no puede remediarlo, por eso cocina, porque el olor de los nuggets freídos en aceite especial de alazor le trae recuerdos de noches especiales en casa, una casa hoy vacía pero en su día llena de pasitos rápidos, risas infantiles y amor.

Piensa y desespera mientras cocina, deseando blandir el cuchillo de la carne sobre la cabeza de su pena, esperando que deje de arreciar en su interior.

rain-257012_1920

Ella

Mujer, tú que eres el origen de la vida, que hundes tus raíces en la tierra atando a tu familia a la tierra, libérate.

Tú, que agitas tus ramas como si fueras un fiero sauce boxeador para  defender a los tuyos no lo dudes más, sal ahí fuera y rompe ya con el cristal.

Quítate las velos que cubren tus ojos y te impiden ver tu libertad, una libertad que es tuya pero que otros creyeron tener derechos sobre ella.

Tú que eres mujer, déjate volar.

girl-932399_1920.jpg