Aguantando

She says, we’ve got to hold on to what we’ve got
It doesn’t make a difference if we make it or not
We’ve got each other and that’s a lot for love
We’ll give it a shot…

Bon Jovi, “Living in a prayer”

La espera es ardua, cada nuevo día cae sobre mí como una pesada losa que amenaza con hundirme un poco más. Resulta penoso seguir aguantando aquí, sola, como la gilipollas que espera bajo la lluvia con la única compañía de un paraguas vencido por los embates del viento.

Eso pensarías tú y cualquiera que observe mi vida desde afuera, sin conocer mi disputa diaria con la vida. Pero no me importa, juzgar sin conocer la realidad de los demás es algo que todos hacemos demasiado a la ligera, incluso cuando creemos que no lo estamos haciendo.

Quizá parezca que estoy poniendo mi vida en pausa, esperando a que llegue una oportunidad que no sé si realmente saldrá a mi encuentro. Pero no importa, porque la vida también es lo que vives por el camino. La componen todos esos momentos robados de risas y sueños en voz alta que sabes que no se van a cumplir; vivir es sencillo, somos nosotros quienes nos complicamos con aspiraciones absurdas que nos encorsetan y sujetan al asfalto bajo la lluvia.

Yo estoy aguantando, sí, aguanto y vivo la vida. Un sorbito cada vez, que así se saborea mejor.

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Cafés para el alma de Andrea Rodríguez Naveira está sujeto a Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

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Diálogos bonitos

Fuera de la cafetería caía un aguacero que parecía que quisiera ahogar al mundo y a todas sus penas con cada gota que se estrellaba contra el suelo… Estaban sentados el uno frente al otro en una mesa demasiado pequeña que les obligaba a entrechocar las rodillas a cada movimiento. En el ambiente sonaba despistado Bryan Adams…

Y la incomodidad se podía palpar a manos llenas.

– ¿Qué os traigo?- preguntó alegremente el camarero

– Café solo y otro con leche, templado y con dos azucarillos.

– Que sigas sabiendo como tomo el café no va conseguirte un indulto después de todos estos años- dijo ella intentando aparentar desdén.

O quizás un poco si…

Tormenta

Se acerca la tormenta,

se siente en el cuerpo,

se siente en el alma.

Sola mientras llueve en medio de la calle, las gotas corren por mi cuerpo sin que yo le ponga remedia alguno. Pienso en ti y no te recuerdo, te borraron de mi mente hace ya tanto tiempo, pero hoy está lloviendo. Y te vuelvo a ver entre los claros de las negras nubes.

Mientras camino bajo la lluvia voy recordando, un destello aquí, una vieja y olvidada luz más allá y vuelvo a sentir la felicidad perdida a pesar de que aún no la he encontrado.

Se acerca la tormenta, la siento, está dentro de mí. Diluvia en mi mente cuando por fin me acuerdo de ti.

Se acerca el aguacero,

se siente en el cuerpo,

se siente en el alma.