Reflexiones a la esperanza

Las primeras veces son difíciles, algunas hasta duelen, pero luego todo se hace más fácil… O eso nos decimos con esperanza. A veces nos cuesta mantenerla, la esperanza digo, porque es una amiga huidiza poco dada a quedarse al lado de uno.

Con frecuencia nos perdemos por el camino que no sabíamos que queríamos recorrer, incluso nos equivocamos cuando queremos volver a casa. Nos cuesta horrores aflojar ese nudo del estómago que apretamos a cada hora un poco más fuerte sin ni siquiera darnos cuenta.

Es difícil reflexionar y admitir dónde nos equivocamos, levantarnos cuando nos caemos. Parece más fácil mantenernos en el suelo y lamentarnos antes de volver a erguirse con todas las heridas visibles, como cuando ese temor nocturno nos asalta y nos refugiamos bajo las mantas, como si estas fueran un escudo protector capaz de salvarnos de cualquier amenaza.

La esperanza es huidiza, agárrala y déjate llevar por ella…

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Cafés para el alma de Andrea Rodríguez Naveira está sujeto a Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

5 comentarios en “Reflexiones a la esperanza

    • A mí también me cuesta mucho hacerle caso a la esperanza, parece que siempre lo quiere hacer un poco más complicado de lo que realmente es, pero hay que insistir…
      Muchísimas gracias por tus palabras, significan mucho 💜 un abrazo grande.

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